Reutilizar no es nuevo, se ha hecho desde siempre y es de sentido común seguir haciéndolo,  por el bien de nuestros bolsillos y por el bien del planeta. Reutilizar tiene además un valor en si mismo apreciar lo que tenemos (que no es poco) y puede ser también un motor para nuestra creatividad si disponemos de un poquito de tiempo y un poquito de entusiasmo.

Algunas formas sencillas nos son muy familiares como  guardar un triciclo para un hermano pequeño o cortar unos pantalones gastados por las rodillas para hacer unos cortos o hacer un disfraz con una sábana vieja … pero no penséis que reivindico viejas costumbres con melancolía. Tengo claro que a veces unas rodilleras son casi tan caras como unos pantalones nuevos o que no disponemos de espacio en los pisos para guardar muchas cosas por muy útiles que pudieran llegar a ser en el futuro.

Simplemente creo que merece la pena antes  de comprar o tirar, pensar si es posible darle una segunda vida a un objeto ¿no?