Plásticos tóxicos en biberones y envases

8 septiembre, 2010 | Aurora

Varias entidades y ONG de Estados Unidos han realizado un estudio “que está llevando a los principales minoristas y fabricantes de biberones a intentar cambiar el llamado biberón tóxico por un producto más seguro, retirando paulatinamente el BPA.”

Y ahora es cuando toca preguntarse ¿y qué es el BPA?… El Bisphenol A o BPA es “un reproductor tóxico del desarrollo neuronal que imita a los estrógenos y puede interferir en el crecimiento saludable y en las funciones vitales del cuerpo.”

Un poco de historia: investigadores científicos descubrieron en 1936 que el BPA podía ser usado como una hormona sintética que imitaba a los estrógenos. Se pensaba que podía ser usado para controlar las dificultades del embarazo. Años más tarde, en la década de los 50, los químicos encontraron que el BPA podía ser utilizado comercialmente y en la actualidad es usado para hacer gran cantidad de plásticos de policarbonatos, transparentes o tintados.

¿Dónde se encuentra? Es un plástico duro que encontramos en multitud de contenedores de líquidos y alimentos, desde biberones y botellas de agua a latas, bandejas y envases de alimentos forrados con este componente. Fuera del ámbito de la alimentación podemos encontrarlo en CDs, DVDs, gafas y selladores dentales.

Un dato, se estima que “Actualmente, el 95 % de los biberones presentes en el mercado están fabricados con BPA” … ¡No es increible!

Pero ¿por qué el BPA es tóxico? Según aparece en el informe antes mencionado: “Al ser una hormona alterante, el BPA causa una respuesta en las células similar a los efectos del estradiol (hormona de estrógenos). El BPA se une a los estrógenos afines receptores pero no sustituye la actividad de los estrógenos. Como resultado podemos decir que el BPA es un falso estrógeno en el cuerpo que desestabiliza el equilibrio hormonal requerido para el desarrollo de la salud humana.”

Experimentos con animales expuestos a muy bajas dosis han demostrado serios problemas para la salud como:

  • Cáncer de próstata y pecho.
  • Temprano comienzo de la pubertad.
  • Obesidad.
  • Hiperactividad.
  • Bajo nivel de esperma.
  • Aborto.
  • Diabetes.
  • Alteraciones en el sistema inmune.

En el estudio se recuerda que los humanos estamos sometidos a exposiciones continuas y en altas dosis, lo que deja los experimentos en animales en un segundo lugar siendo nosotros los principales testeadores inconscientes del BPA.

Y como padres ¿qué podemos hacer?. Estos son los consejos recogidos en el artículo “Sustancias químicas en las botellas de plástico: Cómo saber qué es seguro para su familia”:

  • Si tiene un recién nacido, evite los biberones o vasitos entrenadores hechos con plástico de policarbonato.
  • Prefiera frascos y botellas de vidrio en lugar de las latas, especialmente al comprar bebidas, vegetales o sopa. O compre vegetales congelados en lugar de los enlatados.
  • Compre sopas y caldos en empaques de cartón que están hechos con materiales más seguros.
  • Limite su consumo de bebidas y alimentos enlatados durante el embarazo.
  • Evite los plásticos marcados con el #7, especialmente si está embarazada o amamantando.
  • No permita que apliquen selladores dentales de BPA a sus hijos, y no permita que se los apliquen a usted durante el embarazo.
  • Visite www.SimpleSteps.org para obtener más información sobre los productos de plástico que son seguros.

Si tenéis curiosidad por saber qué tipos de plástico os rodean mirad el cuadro de la imagen de cabecera de este post. En la mayoría de envases, tuppers y botellas de plástico viene un triángulo con un número que indica el origen del plástico. Si aparece un 3 o un 6, a la basura y si es un 7… pues está por ver.

Controles y legislación. Una visita a la página sobre el Bisphenol A en Wikipedia os mostrará cómo a nivel español no existe una normativa específica a pesar de los estudios y alertas.

Os animo a leer el estudio y el artículo citados y visitar las páginas que enlazan:

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