
Tras un parón largo vuelve el blog y algunos cambios en la web de 5lobitos que os iremos contando -y probando- poco a poco.
El inicio del curso es como el inicio del año, los buenos propósitos afloran y hay ganas ¡muchas ganas! de aprovechar las energías acumuladas en las vacaciones para dar impulso a los proyectos que más felices nos hacen. O al menos eso me ocurre a mi y por eso vuelvo.
Me ha bastado releerme el manifiesto con el que explicamos el por qué de 5lobitos.com para volver al ataque. Justo ahora que las cosas andan muy revueltas dentro y fuera… parece que es ahora cuando hay que saber qué queremos dejar en herencia a los que nos siguen.
Así nos explicábamos a finales del 2009 cuando tímidos salimos a la red:
Creemos firmemente:
- que el ritmo de consumo actual es insostenible para el planeta,
- que se fomenta una cultura de ocio asociada al consumo, donde la satisfacción pasa por lo que estrenas,
- que reutilizar no es una moda, es una acción necesaria para la ecología global y local y nos guste o no, éste es el planeta que dejaremos en herencia a nuestros lobitos,
- que con el intercambio y la compra-venta en nuestro entorno próximo se fomentan las redes sociales, se combate el aislamiento y se facilita no sólo el intercambio de bienes sino también de experiencias e información,
- que los lobitos aprenden por mimetismo: hacen lo que ven a sus padres hacer. (Unos padres que regalan o intercambian lo que ya no usan, que traen a casa muebles o juguetes de segunda mano, muestran que las cosas usadas pueden ser útiles y enseñan a sus hijos a reutilizar.)
Con 5lobitos.com esperamos colaborar en la causa común de ser papás y mamás y ciudadanos y humanos y así cuidar, lo mejor que sabemos, a nuestros lobitos y su futuro entorno.
Hoy con todo lo aprendido y con toda la gente -increíble, fantástica y admirable- que he conocido gracias a 5lobitos.com no he tenido que cambiar ni una coma porque quizás es ahora cuando es más posible…
¡Feliz fin de verano!




Hace unos días leí el libro de Stéphane Hessel “Indignaos”. En apenas 30 páginas, Hesssel quiere sacudirnos la pasividad para que nos movilicemos frente aquello que nos indigne porque “la peor actitud es la indiferencia”.